Slow life

Por primera vez en mi vida no voy con prisas. Tiempo de espera lo llaman. Mi madre se pasó años advirtiéndome. Vísteme despacio que tengo prisa, me decía. Nunca lo entendí bien. Nunca le hice mucho caso.
*
Salimos a andar. A nuestro ritmo. Sin tiempos. Con horario de verano. Nos reencontramos con el mundo. La gente me da el pésame y la enhorabuena. Es todo muy raro.
*
No descarto padecer el síndrome de la cabaña. O del comedor. Allí vivimos con un balón de pilates. Mi Santa nunca aceptará huir a una aldea como en “Los asquerosos”. Ella siempre ha sido muy urbanita.
*
En Madrid sí que andan con prisas. Quieren culpables. Calculan votos. Aún siguen discutiendo por qué no se evitó a tiempo. Unos buscan sacar rédito político. Otros se manifiestan. Todos me dan vergüenza.
*
Recibo un correo de la Fundación Vicente Ferrer. Interrumpen el envío de cartas de los apadrinados. Pienso en los países subdesarrollados. Qué miserables somos.
*
En España ya no aplaudimos a las ocho, publicitamos en Instagram qué bien nos va en la Fase 1.
*
Qué corta es la memoria.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s