El otro día, para más señas el lunes, al enchufar por la noche la tele de mi cuarto, sí, ese mágico ser que habita en mi cuarto y que tanto debate desata mientras tomamos cervezas o limones granizados pequeños-grandes-iguales. Pues eso, que vi que en La 2 echaban una de las últimas películas de Fernando Fernán-Gómez, si no recuerdo mal era «Para que no me olvides» (curioso juego de palabras). Lastimosamente, sólo pude contemplar unos minutillos, ya que pronto me reclamaria mi madre para que le ayudara a poner las notas de sus peques en el programa informático que usan en su cole y que, pese a su aplastante sencillez, es para los dos en una tortura trimestral. Pero, ese es otro tema.
A lo que iba. El hecho es que sólo viendo una secuencia del film, me valió para recordar lo inmensa que es la figura del creador de tal magno latigillo como es «a la mierdaaaaaa». En el momento en el que aparecía en cualquier plano se comía al resto. Su mirada, su voz, su expresión. Como para no ponerse firme. Lástima que muchos sólo lo recuerden como el actor de tantas comedias de los 60. Sí, ese cine que se vendía en el franquismo y que luego mutaría al «landismo» o al «ozorismo». Pero no olviden que Fernán-Gómez es genio y maestro. No sólo en el cine (por sólo nombrar «En la ciudad sin límites», «La lengua de las mariposas» o «El viaje a ninguna parte»), sino también por su literatura, su uso de la lengua, su dicción, su voz.
Así que hoy el blog va dedicado a todos esos actores y actrices que sobrevivierons al cine desde los años 60 con sus grandes tablas y que posibilitaron que la industria cinematográfica creciera. Y Alfredo Landa a la cabeza. Sí, viva el landismo y viva también su voz. Cuanto actor veterano de voz atronadora, locución perfecta y mirada profunda tenemos en nuestro país. Uno que les escribe ha tenido la suerte de entrevistar a dos de esos por la ràdio, José Sacristán y Álvaro de Luna. Y siempre me ocurrió lo mismo, me quedé tan hipnotizado en sus ojos y escuchando su voz que las preguntas que les hice fueron una auténtica mierda periodística. Vano interés.
Que más da. Su voz y su mirada eran para mí.
CANCIÓN PARA ESCUCHAR: La sonrisa de las chicas con aparato (Señor Mostaza – Mundo interior)


2 respuestas a “La voz, la mirada”
Paco Martínez Soria también vale??? Ese sí que era grande…
Porque no, ell va morir en 1982, així que no tingué quasi la possibilitat de fer pelis més serioses. Sense ell, la nostra caspa freak no seria igual.
http://www.donpacomartinezsoria.com/