P.D.«/>
El viernes este sacrosanto blog cumplirá su primer añito de vida y no sé cómo tomármelo. Lo que surgió como un absurdo diario personal público (copia de uno de los descubrimientos de mi Santa), se ha convertido en una especie de columna de opinión sobre mi propia vida y todo lo que me rodea. Vaya. Qué cosas. Realmente no sé cómo definirlo ni a qué género atribuir estas letras…
Ser o no ser. Aquí es donde está el quid de la cuestión. ¿Qué coño es «El código de Carles»? ¿Es real todo lo que escribo? ¿Ésto es novela rosa, periodismo o ficción? ¿Es cierto aquello de que ahora ya no tengo secretos? ¿Cuánto exagero o disminuyo en mis historias? ¿Realmente es interesante lo que cuento o sólo os sirve de cotilleo? ¿Un blog tiene alguna utilidad? ¿Tengo gracia, soy un pastelón, escribo sabrosa o insípidamente? ¿Qué pinta el photocódigo? ¿Se comerá el hermano menor al mayor? ¿Algún día dejaré de llamar Santa a mi Santa?
Menudo follón ésto de analizar el instrumento que uso para analizarme. Creo que mejor que dedique el primer aniversario a hacer balance. Para empezar, si el tiempo me lo permite, voy a lavar ligeramente el diseño. Seguidamente, revisaré todas las minihistorias de mi vida para ver que cuentas tengo pendientes o qué he sacado en claro en este último año. Y, qué coño, voy a recopilarme en un cd todos los artículos por si algún día publico mis memorias.
No sé como acabará ésto. Por ahora, todavía todos los días tengo mono de escribir un rato aquí me lea quién me lea. Además, me encanta eso de que quienes sé que me leéis, nunca me juzgáis por estas líneas. Tampoco váis detrás mía recordándome lo que escribí. Carles no es una bitacora. Aunque esta bitacora si es Carles. O no. O un poco. O un mucho. Jodeeeeer.
Lo único seguro es que hay «Código» para rato.

Una respuesta a “Metablog”
felicidades por ese añito!