6 de octubre

Processed with VSCO with se1 preset
Mi primer contacto fue rodeado de líquido amniótico. Con unos ahorrillos, mis padres se habían concedido unos días de relax y amigos en El Saler. No me debió fascinar mucho, porque, ya en el mundo exterior, estuve evitando la playa durante años. Jurando incluso que nunca caería en ella.
*
Esta semana volví a escuchar aquello de “Dios proveerá” rematado por un “pero nunca sabemos cómo”. Es cierto. Los movimientos más grandes de mi vida no los vi venir. Y los que deseé tampoco llegaron. Nunca debí jurar nada: llevo años veraneando en la playa. Y sin rechistar.
*
La cosa es que hoy me he sorprendido reprochándole a mí Santa porque no habíamos bajado a bañarnos a la playa. Ver para creer.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s