El sueco

Creo que sucede en la segunda temporada de Breaking Bad. Walter White, por primera vez, se ve acorralado por sus propias mentiras (cocinar metanfetamina) y, para poder justificar su repentina ausencia (ser secuestrado por Tuco, un narco mexicano) reaparece en casa medio desnudo fingiendo un ataque de amnesia.

Al visionarlo, me pareció absurda esa solución. Y me preocupó. En ese momento de la trama, Breaking Bad navegaba entre ser una serie más o convertirse en la genialidad que, después, todos disfrutamos durante seis temporadas. Vaya. Walter White recurriendo al truco de hacerse el tonto, el sueco, el gilipollas. Y a lo grande. Con ingreso en el hospital incluido. Todo para no tener que enfrentarse a la realidad. Y le funciona.

Les prometo que a veces desearía a hacer lo mismo.

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