Futbolero

Lo prometo. Ya se me pasó el cabreo de ayer. No sé si fueron las dos Champions (caídas comos dos mazazos en mi cabeza) las que me hicieron coger perspectiva, pero hace tiempo que los nervios, los gritos, los uy! y los ay! se me pasan con el nacer del nuevo día. No merece la pena.

No merecen mi pena, ni ningún infarto mío. Son veintidós tíos sólo tras un balón, me digo. Mi Santa tiene mayores superpoderes aun y es capaz, incluso, de relativizar en pleno juego. Ahí, en pleno Mestalla, con toa la emoción, alza la cabeza y sabe que sólo es un juego, que nos lo pasemos bien, macho, pero no cambiará nuestras vidas.

Así que, anoche, tras el agarrón, tras el larguero de Villa, cambié de canal.

Sí. Hay que ser educado en el hogar que te acoge, no es preciso despertar a nadie con mis gritos. Qué cosas. Curiosamente, unas calles más allá, mi padre hizo lo mismo y cambió a Águila Roja. Él ya usa esa técnica hace tiempo. La mía, era la primera vez.

Y, en esas estábamos. Desmitificando el fútbol. Reconociendo que lo que cobran esos tipos es una indecencia, que, posiblemente, es culpa nuestra que los hacemos creer dioses, aplaudir hasta subir sus sueldos como un globo, corear hasta provocar una gran cantidad de negocios a su alrededor. Así estábamos hasta que…

…llega Messi.

Ay! Messi.

O Ibra, Guti, Robben, Tévez, Xavi, Silva, Ronney, Gerrard, Iniesta, Aimar…

Y dudo. Lo reconozco.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s