Como cada año, a partir de mayo la agenda se nos apreta cosa mala. Pero, el domingo por la tarde aun nos dio tiempo de ir dos horas a la City en busca del regalo del santo de mi Santa (que no es juego de palabras para referirme a mí, sino su onomástica). Evidentemente, acabamos dando la vuelta de rigor por la Fnac, y como hacemos muchas veces sin darnos cuenta, acabamos hablando de marqueting. No es que seamos un repipis empollones sabiondos hablando de esos temas un domingo por la tarde (horror!!!), pero al haber dado tantas vueltas por ese recinto en los últimos años, pues claro, cualquier cambio hacia el consumidor lo notamos.
Pero no desviemos la mirada, el hecho curioso es que ahora en la Fnac, para subir al piso de arriba (cd’s, dvd’s y libros) la escalera mecánica ha destinado enteramente sus dos carriles. Guay, pero no tanto. Es decir, para subir muy bien, pero para bajar, ay amigo, te obliga a hacerlo por una única escalera (de peldaños de toda la vida) en un extremo de la planta. Una escalera por la que antes no bajaba ni el tato. ¿Casualidad o coincidencia? Es lo que estuvimos debatiendo mientras mirábamos fascinados los dvd’s de series (tienen temporadas enteras del Príncipe de Bel-Air!!!!).
Nuestra conclusión: la planta baja te la recorres por narices para entrar (one point), a la de arriba que sea fácil llegar (two points) y cuando más difícil lo tengas para bajar, mejor, porque más vueltas darás por sus expositores (three points) y es probable que te acabes encaprichando con algo nuevo (ten points!!!). Pura estrategia de mercado. Como la de Mercadona con marearte con la diferencia de secciones en cada super.
Cuánto más vueltas dés, más comprarás.
Vaya, juraría que me ha quedado un poco freak el post de hoy.
CANCIÓN PARA ESCUCHAR: On a day like today (Bryan Adams – On a day like today)

