…una máquina del tiempo con un Delorian!!!»
Sí señores, eso proclamaba el bueno de Marty McFly en «Regreso al futuro», una de mis películas de cabecera y mito en mi infancia. Una peli que en formato dvd descansa en casa de mi Santa desde ayer por la tarde tras comprarla por culpa de que también fuera una de las frases más repetidas en la acampada de este fin de semana. Aunque más que acampada, habría que definirla como una típica «quedà» torrentina por el lugar donde se produjo, el ambiente distendido y la relajación general. Una tranquilité que llegó hasta el punto de autoeliminarnos las piragüas para evitarnos palizones en la carretera. Ver para creer, pero era lo que pedía el cuerpo, porque si no, qué? Qué?? Qué de qué???
Entre todo esto y aprovechando que el domingo continuábamos en la caseta del Quet, nos dio tiempo a montar un campamento entero (con una perspectiva inicial interesante, siguiendo la estela de anteriores propuestas), a quemar el Sing Star, a machacarnos con el Jungle Speed, a reirnos de todo lo posible e imposible («me cago en el puto Sing Staaaar») y, especialmente, a lo que manda toda buena acampada de educadores: a pasar aun más tiempo juntos y que el equipo siga siendo una máquina bien engrasada.
Vaya, estoy echo mierda y, viendo el texto escrito, también hoy un poco espeso en cuanto a escritura.
Espero que me lo sepan perdonar.


